A continuación: reflexión del Caballero Tirodal Croy Romero:
"Nosotros los viryas despiertos somos hijos de la
virgen Ama y de Dios incognoscible. La semilla-semen que nuestra madre deposita
en nosotros, la semilla de piedra es la que tenemos que germinar- gestar en
nuestro útero-vril con actitud graciosa luciférica para parir en nosotros al
hombre de piedra.
“Que los Dioses me perdonen la analogía”
Para mayor comprensión la semilla de piedra sería
un “clon” gnóstico de nuestro hermano Dios Wotán, del cual Freya es su Sror
“hermana” mística, puesto que Freya también es hija de nuestra madre La Virgen
Ama.
Se podría decir que a cada uno de nosotros nos
falta una Freya, es decir una hermana mística, una Beatriz de Dante. Esta es la
verdadera familia Sagrada a la cuál nosotros los viryas despiertos
pertenecemos; la otra, la que elegimos en estos meandros ilusorios a lo que le
llaman vivir, es una burda, mala y satánica copia de la verdadera.
Tenemos que recuperar nuestra familia que nos ha
sido robada con engaños, esto es, ¡nos han estafado!
¡Recuperemos nuestra familia sagrada, la que
tenemos es falsa, no nos pertenece!
El enemigo disfrazó nuestros símbolos sagrados.
Nuestra familia está prisionera en esa religión sin mística que llaman
cristianismo y nosotros judeo-cristianismo.
Quien pende de la Cruz-materia es nuestro hermano
Dios Wotán, simbolizando el sufrimiento de la humanidad.
Las iniciales puestas en la cruz sobre su cabeza
“I.N.R.I” se leen en latín como: ígnea natura regeneratum integra. Su
traducción es: La naturaleza “del virya” se regenera solamente por el fuego. Es
por esto que al Dios Wotán “Humanidad” le ponen en su cabeza una corona hecho
de tallos espinosos de plantas de rosas.
¡Digámoslo con todas las letras, Jesús no murió en
la cruz (en rigor nunca murió), el crucificado es el Dios Wotán, nosotros!
El judeocristianismo le cambió el significado, lo
disfrazó; también a nuestra madre, la Virgen Ama se la disfrazó de María-Binah
y a nuestra hermana Diosa Freya se la disfrazó de María Magdalena. También nos
robaron el niño de piedra, que “parió” nuestra madre la Virgen Ama ¡Niño que
somos nosotros mismos! En verdad sacado del mito persa puesto que el niño
acostado en un lugar precario entre espinas de trigo fue Mitra, el Wotán persa
de la religión Zoroástrica y no como dicen estos ladrones falsarios judeocristiano,
que fue Jesús.
El parido (sin comillas), por una “mujer” llamada
María, fue Jesús el Nazareno.
Solamente ese señor Jesús pudo haber nacido entre
animales, eso es un pesebre, un lugar donde comen los animales.
¿No resulta subjetivo que uno de los ritos más
importantes de los sinarcas templarios consistiera en blasfemar y escupir el
crucifijo-crucificado? ¡Blasfemaban y escupían al Dios Wotán, ellos lo sabían!
El talón de Aquiles de los símbolos sagrados de la
materia, es el saber que es un disfraz, que es una ilusión. ¡El original, el
verdadero, el que tenemos que recuperar, es el que está detrás de ese
disfraz-cultura!"
...................................................................................................................................................................
A continuación extracto de Segunda Disertación (Parte II) publicada en www.quintadominica.com.ar
"De todas estas estrategias mencionadas. La más
atrevida, indudablemente es la Parodia de Jesús Cristo, que junto a la entrega por parte de
Jehová de las tablas de la ley, intentan el reemplazo de divino recuerdo presente en la sangre
pura, del legado pétreo, el Graal, que el jefe de la raza hiperbórea; Kristos Lúcifer entregara
a los Siddha Leales como prueba física del origen Divino del Espíritu Hiperbóreo y
posteriormente, en los últimos tiempos de la Atlántida su efectivo descenso a la vista de los
hombres, lo que determinó la completa destrucción de la civilización. Estos hechos, sumados
a la auto crucifixión del Gran As Wotan en árbol Higdrasil para obtener para los viryas
encadenados la clave de las Runas, constituyen, como mencionamos, los recuerdos de la
sangre pura que, con la historia de Moisés y Jesús Cristo confunden a los viryas
aumentando así la confusión ya existente, este punto en particular es mencionado a modo de
recordatorio, pues la parusía del Señor de la Luz Increada se encuentra detallada en el día
cuadragésimo sexto de la carta de Belicena Villca y en el día duodécimo se describe la auto
crucifixión de Wotan.
Obviamente la intención es la posible eliminación o en
todo caso deformación de todo recuerdo o circunstancia que de alguna forma evoque la
realidad de la herencia Espiritual del virya".
...................................................................................................................................................................
Citas de "El Misterio de Belicena Villca"
"...Desde que los Grandes Antepasados comieran el Fruto del Arbol de la Muerte, nadie se atrevía a acercarse a él por temor a la Muerte. Pero Navután era inmortal como los Grandes Antepasados y pudo, como Ellos, aproximarse sin problemas. Una vez junto al Arbol, Navután cortó y comió el Fruto prohibido, quedando inmediatamente hechizado por la Ilusión de la Vida: ahora sólo le faltaba descubrir el secreto de la Muerte sin morir, puesto que si perecía en el intento jamás podría comunicar la Sabiduría a los hombres blancos. Es entonces cuando Navután se auto-crucifica en el Arbol del Terror, para vencer a la Muerte, y pende nueve noches de su tronco. Empero, mientras el tiempo transcurría, la Muerte se avecinaba sin que Navután consiguiese comprender su secreto. Al fin, ya agonizante, el Gran Jefe Blanco cerró su único ojo, que mantenía fijo en la Ilusión del Mundo, y miró hacia el Fondo de Sí Mismo, en una última y desesperada reacción para salvar la vida que se apagaba sin remedio. Y en la cima de Sí Mismo, en medio de la Negrura Infinita de la Muerte insinuada, vio surgir una Figura Resplandeciente, un Ser que era Pura Gracia: se trataba de Frya, la Alegría del Espíritu, su Divina Esposa del Origen que acudía en su auxilio. (Página 78 del pdf de 766 pág.).
"...Y Frya, danzando en el Fondo de Sí Mismo, revela a Navután el Secreto procedente de Afuera de Sí Mismo. Y Navután lo comprende, se corta el hechizo causado por el Fruto del Arbol de la Vida y de la Muerte, y resucita nuevamente como inmortal. Y al bajar de su crucifixión en el Arbol, repara que su cuerpo se ha trasmutado y ahora es de Piedra Pura; y que puede comprender y expresar la Lengua de los Pájaros. Entonces Navután enseña a los Atlantes blancos las trece más tres Vrunas mediante la Lengua de los Pájaros y los encamina a comprender el Signo del Origen, “con lo que obtendrán la Más Alta Sabiduría, serán inmortales mientras el Espíritu permanece encadenado al animal hombre, y conquistarán la Eternidad cuando ganen la Batalla contra las Potencias de la Materia y sean libres en el Origen”. (Página 79).
En la cumbre del Extersteine se erguía desde tiempo inmemorial la “Universalis Columna” Irminsul, un Pilar de Madera que representaba el Arbol del Terror donde se había autocrucificado Navután para conocer el Secreto de la Muerte".(Página 105).
"De allí que no se mencione nunca a un Hijo de Deméter, al que habría concebido siendo Virgen en Venus, vale decir, en el Olimpo, como ya relaté el Día Decimosegundo. Su Hijo espiritual, Navután, se auto-crucificó en el Arbol del Terror, el Granado de la Vida, para descubrir el Secreto de la Muerte, y sería su Esposa Frya quien lo resucitaría al revelarle con su danza el Secreto de la Vida y de la Muerte. Es por eso que las leyendas sólo mencionan a Frya-Perséfone cuyo recuerdo estaba muy arraigado en los pueblos del Pacto de Sangre, y echan el manto de un Tabú sobre la Hazaña de Navután: los Atlantes morenos, y los Sacerdores del Pacto Cultural, deseaban ocultar por todos los medios, el posterior legado que el resurrecto Gran Jefe Blanco hiciera a los hombres, es decir, el Misterio del Laberinto". (Página 173).
–¡Mirad el Sepher Icheh! –ordenó Bera, a quien esta parte de la Historia producía una extraña mezcla de Odio y Terror–. Aquí se auto-crucificó Navután, –señalaba las ramas que iban desde el tronco hasta las Granadas Hoesed y Din–.
El As estuvo sujeto del Brazo Derecho y del Brazo Izquierdo del Santo Anciano, bajo su Gran Rostro y sin advertir que la Piedra de Fuego, Aben Esch, pendía sobre su cabeza. Nueve noches agonizó en la Cruz de Rimmón hasta que Frya, un Demonio Femenino tan terrible como Ama, salió de su ojo y averiguó el Secreto de la Muerte. Mas, para poder revelarlo a Navután, que acababa de morir, tuvo que comer un grano de la granada Hokhmah y transformarse en perdiz: entonces bailó para Navután la danza coja que permite salir del Laberinto de Ilusión de la Muerte; empero, aquel alimento la encadenó a la Ilusión, como a Perséfone, y no pudo regresar ya al Origen de donde había acudido para salvar a su Esposo. Es así que Frya, un nuevo Enemigo de la Creación, se quedó junto a Vides, el Señor de Agartha, la guarida de los Demonios Increados, y junto a Navután su Esposo, para llevar adelante la Guerra Esencial contra El Uno.
Navután, por su parte, resucitó y reveló a los miembros de su Raza el Secreto de la Muerte mediante el Misterio del Laberinto (el ángulo recto, el vala mudra), en cuyo curso los Iniciados reciben en su corazón la Semilla de Piedra de la Virgen de Agartha y pueden convertirse en Hombres de Piedra. Discípulos de Navután fueron los Atlantes blancos, que sembraron el Mundo de Piedras impías, los que abrieron las puertas de las Mansiones Celestes para tomarlas por asalto. (Página 189).
"...En el proceso se consigue probar que los Templarios profesaban las siguientes ideas y costumbres:
I- los altos dignatarios de la Orden sostenían que Cristo, al que misteriosamente denominaban Navután, había sido un impostor y no el Dios verdadero;
II- Cristo nunca fue crucificado para la redención del género humano;
III- la cruz no sería, así, el instrumento de su pasión, sino una creación del propio Cristo Navután, a la que habría llamado Vruna;
IV- todos los Caballeros, cualquiera fuese su grado o condición, debían escupir periódicamente aquel Símbolo del Mal, a fin de desagraviar al Dios Creador: por lo tanto, se probó que al menos una vez, todos los Templarios habían escupido el crucifijo;
V- en consecuencia, renegaban de la Virgen Santa;
VI- oficiaban la misa según un canon propio y en una lengua extraña, que después se comprobó era el hebreo;
VII- adoraban un ídolo hermafrodita de espantosas facciones al que se referían bajo el apodo de Bafomet o Bafoel pero cuyo nombre, que jamás pronunciaban sin palidecer, era Bera;
VIII- pretendían que aquel ídolo representaba a un Dios más poderoso que Cristo, quien, a diferencia del Mesías, se manifestaba con mayor frecuencia entre los hombres;
IX- afirmaban que ese abominable Demonio les impuso, desde los días de San Bernardo, la obligación de practicar la sodomía, vicio al que se habían habituado y constituía una costumbre natural entre los superiores de la Orden;
X- el Gran Maestre, y los Grandes Priores o Preceptores, realizaban una ceremonia secreta en la que ofrendaban sacrificios humanos a Bafomet, en especial niños;
XI- el Ritual exigía la incineración de la víctima en un horno dispuesto para tal fin;
XII- con las cenizas calcinadas los Templarios elaboraban una lejía humana, y la conservaban en secreto como el Bien más preciado;
XIII- creían firmemente que aquella lejía tenía el poder de lavar la unción de los sacramentos cristianos: según confesaban, mediante dicha lejía habrían anulado los efectos del bautismo y de la comunión, a los que consideraban “conjuros de la Cruz”, etc."(Página 247).





